
Preconcurso de acreedores: cómo ganar tiempo y negociar con método
Cuando los pagos empiezan a retrasarse y la caja se tensa, el preconcurso de acreedores es el cortafuegos que te da margen para negociar con método y ordenar la operación sin pánico

Cuando los pagos empiezan a retrasarse y la caja se tensa, el preconcurso de acreedores es el cortafuegos que te da margen para negociar con método y ordenar la operación sin pánico

Reunificar deudas consiste en agrupar varios préstamos, tarjetas o créditos en un único préstamo con una sola cuota mensual. El objetivo principal es reducir la carga mensual y facilitar la gestión del presupuesto familiar.

Cuando un autónomo acumula deudas, el miedo al embargo es real. Sin embargo, antes de que Hacienda o el banco actúen, existen vías legales y financieras para recuperar el control

Con el apoyo de abogados de Segunda Oportunidad, un cordobés, divorciado y con cargas familiares, logró la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) por 140.569 €, tras acreditar buena fe, insolvencia y aportar toda la documentación que exigía el juzgado.

Cuando la empresa empieza a pagar tarde, el tiempo juega en contra: nóminas, alquileres, proveedores y bancos aprietan a la vez. El concurso de acreedores ordena el ruido, protege lo que tiene valor y permite cerrar con seguridad lo que ya no lo tiene. El primer movimiento es de supervivencia: preservar caja y ordenar papeles. Radiografía de tesorería, contratos críticos y cronología de impagos en 48–72 horas, y decisión: continuidad o liquidación con método.

Si llevas meses haciendo malabares con las cuotas, lo primero es distinguir entre dos caminos que a menudo se confunden: la segunda oportunidad concursal y la reunificación de deudas. No persiguen lo mismo ni sirven para todos los casos. En esta guía práctica te explico cómo funcionan, qué costes implican y en qué situaciones conviene cada alternativa.

En Reestruktura tu Deuda sabemos que una gran parte de las personas que se acogen a la Ley de Segunda Oportunidad lo hacen para liberarse de préstamos personales, créditos bancarios o deudas derivadas de tarjetas. Este tipo de obligaciones suelen crecer rápidamente por los intereses y comisiones, convirtiéndose en una carga insostenible para particulares y autónomos

En Reestruktura tu Deuda sabemos que muchas personas que quieren acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad arrastran deudas públicas, especialmente con Hacienda y la Seguridad Social. Este tipo de obligaciones son especialmente delicadas, ya que afectan directamente a particulares, autónomos y pequeños empresarios.

En Reestruktura tu Deuda sabemos que uno de los mayores problemas para quienes desean acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es el peso de las deudas con Hacienda. Estas obligaciones fiscales, derivadas de impuestos atrasados, liquidaciones complementarias o sanciones, suelen representar una parte importante del endeudamiento de autónomos, empresarios y particulares.

En Reestruktura tu Deuda sabemos que una de las mayores inquietudes de quienes quieren acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es qué ocurrirá con su vivienda habitual. Para muchos, el hogar no solo es el principal activo patrimonial, sino también un pilar emocional y familiar.

En Reestruktura tu Deuda sabemos que una de las dudas más importantes al valorar la Ley de Segunda Oportunidad es qué ocurre con la vivienda hipotecada. Para muchas personas, el mayor temor no es solo afrontar las deudas, sino perder el hogar en el proceso. La Ley ofrece herramientas para reestructurar o cancelar obligaciones.

En Reestruktura tu Deuda sabemos que una de las preguntas más habituales de quienes se plantean acogerse a este mecanismo es ¿quién paga las deudas en la Ley de Segunda Oportunidad?. Comprender cómo se afrontan las obligaciones económicas dentro del procedimiento es esencial para tomar una decisión informada.